Pertinencia
educativa superior
La interrelación que existe entre el mercado
laboral y la formación de los estudiantes es conocido como pertinencia, ante
esto Carrión Rolando (2003:104)[1]
dice “Una definición de pertinencia
radica en el papel que cumple y el lugar que ocupa la educación superior en
función de las necesidades y demandas de los diversos sectores sociales. Las
acciones que se formulen carecerán de real sentido social si no son
anticipatorios de escenarios futuros y no manifiestan su intención de modificar
la realidad vigente”
La
Educación Universitaria, tanto pública como privada, pero más la pública, debe
entrelazar dos categorías trascendentes para su funcionamiento: La calidad y la
pertinencia. Una institución académica para ser de calidad primero debe ser
pertinente. En efecto cuando se trata de la calidad de la educación, nos
preocupamos por mejorar lo que existe sin poner en tela de juicio lo que
estamos haciendo en la misma, cuando lo que debemos preguntarnos primero es si
lo que estamos haciendo es lo que realmente se requiere.
La
realidad es que las universidades ofertan carreras que tienen bajo costo
operativo, de baja tecnología, sin tener en cuenta lo que el Perú requiere para
su desarrollo. La tesis que postulamos es que si bien la educación es la base
para el desarrollo, pero no es cualquier tipo de educación, sino aquella que
esté acorde con la orientación estratégica del país. Para que esto ocurra, se
requieren adicionalmente de otros dos impulsores: La inversión y el Estado.
En
mi tesis doctoral[2]
llegué a la siguiente conclusión: “No existe divorcio entre el mercado
laboral y la educación, lo que existe es
una complicidad perversa entre las actividades terciarias y el tipo de carreras
profesionales básicamente de servicio. El Perú no tiene un norte de desarrollo
– inversión – educación. Las universidades son cómplices al seguir ofertando
carreras que sabe se encuentran sobresaturadas. La educación superior, carecerá
de real sentido social sino anticipa escenarios futuros, y no manifiesta su
intención de modificar la realidad vigente. Una institución académica
para ser de calidad primero debe ser pertinente, esto es la direccionalidad
estratégica, de en lo que queremos convertirnos como país”
¿El
sistema universitario?
De otro lado, las universidades del Perú no son un
sistema, no podemos hablar del sistema universitario, pues cada Universidad
genera su propia oferta educativa, y lo real es que no se hace con pertinencia,
es decir pensando en lo que la sociedad requiere fundamentalmente para el largo
plazo. Cada universidad es una isla. La ANR es solo un ente coordinador, que no
tiene ningún poder para articular la oferta de las mismas. A ninguna
universidad, ni pública ni privada le interesa lo que hacen las otras, no se
generan sinergias, repartición de ofertas educativas, etc.
Extraída
de las Propuestas para la nueva ley universitaria
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De la ANR
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De la FENDUP
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Cada
Universidad tiene autonomía en su
régimen académico, de gobierno, normativo, económico y administrativo
Autonomía académica, es la
atribución que tiene para investigar, diseñar, organizar, reformar o cambiar
su régimen académico, de estudios, conferir grados y títulos…
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Autonomía: Es la capacidad jurídica e institucional de la
Universidad para ejercer con responsabilidad social sus atribuciones..
Autonomía académica, es la
libertad que tiene para diseñar, organizar, reformar o cambiar su régimen
académico y de estudios…
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Art. 6º.- De
la pertinencia del quehacer universitario
Cada
Universidad organiza las labores de formación profesional, investigación docente proyección social y extensión
universitaria de manera pertinente con las demandas de desarrollo de su
región, del país y de su propia naturaleza….
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Art.
74º- De la Asamblea Nacional de
Rectores
Los
Rectores de las Universidades Públicas y Privadas integran la Asamblea
Nacional de Rectores que como órgano rector coordina las actividades
universitarias en el país…
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Artículo
84.°.— Del Consejo Nacional de Universidades (CNU)
El
CNU es el órgano del Sistema Nacional Universitario encargado de orientar,
normar, coordinar y fiscalizar la actividad universitaria y el desarrollo de
la red de universidades basándose en los requerimientos del desarrollo
nacional y social del país, e integrando las perspectivas de la comunidad
académica, de la sociedad civil, de la actividad económica y del Estado, en
el marco establecido por la Constitución Política del Perú.
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Fuente:
Propuestas de la ANR y FENDUP, sin fecha, pero son las últimas a agosto del
2012.
Como
se puede apreciar de las propuestas, tanto de la ANR y la FENDUP, es que estos
aspectos centrales no se modifican. En efecto, con la autonomía universitaria,
cada Universidad decide que oferta. En la propuesta de la ANR se hace mención a
la pertinencia educativa, pero para que cada universidad decida que oferta, sin
obedecer a un plan país. Se sigue
manteniendo como propuesta, la ANR como ente coordinador, tal como funciona hasta
ahora. La propuesta de la FENDUP, plantea el CNU, pero también, solamente como
un órgano coordinador, aunque con mayor autonomía e independencia de los que
gobiernan a las universidades.
Lo
real es que con organismos que no centralicen la educación superior
universitaria y no universitaria, se seguirá reproduciendo esta realidad
perversa, donde nosotros, los profesores, acorde con nuestros intereses
decidimos que y como ofertarlo, amparándonos en la mal entendida autonomía
universitaria. ¿Decidiríamos por ejemplo, cerrar una carrera profesional,
porque existe una sobreoferta de profesionales?. Claro que no, porque va contra
nuestros intereses personales.
De
otro lado, cada Universidad mira solo su alrededor, no hay una visión de
conjunto, integral. Cada universidad hace lo que quiere. Para empeorar la
realidad, los institutos ofertan lo mismo que las universidades. No nos consideramos
complementarios, sino competencia.
Es
claro que la vía más rápida para el desarrollo del país está en la educación
superior, orientándola más hacia la tecnología y menos a las profesiones de
servicio o de las ciencias sociales. Lo real es que esto no se encuentra en la
discusión actual y bajo este modelo, tampoco se encontrará en el futuro. Un
asunto tan importante como la educación superior, no se puede dejar en manos de
los que se gobiernan para sí. En suma si el propósito es tener un cambio país,
se requiere un organismo con la suficiente autoridad para orientar la educación
superior universitaria y no universitaria.
Propuesta
Se
requiere un órgano formal, independiente del gobierno de las universidades, que
tenga la autoridad para orientar la educación superior, para hacerla pertinente,
para evaluarla y pedir su rendición de cuentas. Es evidente que en la ANR
existen muchos intereses encontrados como para direccionar la educación
superior. Para esto, la autonomía universitaria debe tener ciertos límites.
jhbsc
[1]
Carrión Rolando (2003). Informe
presentado por la Conferencia Regional Sobre Políticas y Estrategias para la
Transformación de la Educación Superior en América latina y el Caribe.
[2]
José Humberto Becerra Santa Cruz. Tesis “Formación en la carrera de
administración y su inserción en el mercado laboral. Una propuesta para las
universidades de Lambayeque – Perú”, para obtener el grado académico de Doctor
en Gestión Universitaria, en la Universidad Nacional “Pedro Ruiz Gallo”. 2011.
José
Humberto Becerra Santa Cruz[1]
[1] Profesor de la
Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, de Lambayeque, Perú. Artículo fechado el
09 de agosto del 2012.